¿Qué es la depresión?
La depresión es mucho más que estar triste o atravesar un período difícil. Puede aparecer como una sensación persistente de tristeza, vacío, irritabilidad o desconexión, acompañada de una pérdida de interés o placer por actividades que antes resultaban significativas.
También puede afectar la energía, el sueño, la concentración, el apetito y la forma en que una persona se relaciona consigo misma y con los demás. En algunos casos pueden aparecer sentimientos intensos de culpa, inutilidad, desesperanza o pensamientos recurrentes de muerte.
No todas las personas viven la depresión de la misma manera. A veces puede ser difícil reconocer lo que está ocurriendo, especialmente cuando se ha aprendido a seguir funcionando a pesar del malestar.
¿Cómo saber si estoy pasando por una depresión?
Puede ser recomendable buscar apoyo psicológico cuando el malestar se mantiene en el tiempo y empieza a afectar tu vida cotidiana, tus relaciones, tu trabajo o tus estudios.
Algunas señales frecuentes son la pérdida de interés por actividades que antes disfrutabas, cansancio o falta de energía, dificultades para dormir o dormir demasiado, cambios en el apetito, problemas de concentración, sentimientos de culpa o de no ser suficiente y una sensación persistente de tristeza, vacío o desesperanza.
No es necesario presentar todos estos síntomas para pedir ayuda. Lo importante es observar cómo te has estado sintiendo y cuánto está interfiriendo este malestar en tu vida.
¿Qué puede influir en la aparición de una depresión?
La depresión puede estar relacionada con distintos factores y no siempre existe una única causa. Pueden influir períodos prolongados de estrés, pérdidas, cambios importantes en la vida, dificultades en las relaciones, experiencias traumáticas, aislamiento, problemas de salud u otros factores personales.
En algunos casos, los cambios importantes del estado de ánimo pueden requerir una evaluación para diferenciar la depresión de otros trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar.
En ocasiones, la depresión aparece incluso cuando desde fuera parece que “todo está bien”. Por eso, comprender lo que está ocurriendo requiere mirar la experiencia de cada persona y el contexto en el que se encuentra.
¿Cómo se trabaja la depresión en psicoterapia?
En psicoterapia podemos explorar qué está ocurriendo actualmente, cómo se ha ido instalando el malestar y qué pensamientos, emociones, conductas o circunstancias pueden estar manteniéndolo.
El trabajo terapéutico puede incluir comprender los patrones que se han ido desarrollando, recuperar progresivamente actividades significativas, trabajar la autocrítica y la relación contigo misma y encontrar formas diferentes de afrontar aquello que hoy resulta difícil.
El objetivo no es simplemente “pensar positivo” ni obligarte a estar bien. Se trata de comprender tu experiencia y construir, progresivamente, una relación diferente con lo que estás viviendo.
¿Cuándo puede ser útil pedir ayuda?
Pedir ayuda puede ser un buen paso cuando sientes que el malestar se mantiene, que te cuesta recuperar tu funcionamiento habitual o que estás enfrentando todo esto en soledad.
No necesitas esperar a sentirte completamente desbordada para consultar. La psicoterapia puede ser un espacio para comprender lo que está ocurriendo, encontrar herramientas y avanzar a tu propio ritmo.
Si estás atravesando un momento difícil y sientes que necesitas apoyo, puedes agendar una primera sesión para conversar sobre lo que estás viviendo y evaluar juntas cómo puedo ayudarte.